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Se trata del segundo código voluntario y no vinculante que se aprueba en el seno de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en toda la historia del organismo. Los países miembro llevaban más de seis años negociando para tratar de poner freno al éxodo de trabajadores sanitarios en 60 de los países con menor índice de desarrollo.
“Habéis alcanzado acuerdos muy importantes sobre asuntos que son un verdadero regalo para la salud pública de todo el mundo. Gracias a todos los esfuerzos realizados esta noche, ahora tenemos un código de conducta sobre el reclutamiento internacional de personal sanitario”, indicó la directora de la OMS, Margaret Chan, durante su discurso de clausura de la asamblea anual de los ministros del organismo.
Estados Unidos, el mayor importador de médicos y enfermeros, ha anunciado un firme apoyo al código de conducta, en el que las naciones más desarrolladas se comprometen a anteponer principios éticos a criterios económicos, y a aumentar las ayudas para la formación de médicos en los países con menos recursos.
Las negociaciones para la consecución del pacto comenzaron en 2004, pero ahora ha sido posible cerrarlo debido a que la actual Administración de Estados Unidos ha disminuido considerablemente las trabas impuestas por el anterior Gobierno norteamericano, según un miembro del departamento de recursos humanos para la salud de la OMS, Jean Marc Braichet.
Cerca de 57 países, 36 de ellos en África y el resto pertenecientes en su mayoría al sudeste asiático, carecen de trabajadores sanitarios cualificados, según datos de la OMS. En todo el mundo hay cerca de 60 millones de profesionales (incluyendo médicos, enfermeros, farmacéuticos y técnicos de laboratorio), pero se necesitan con urgencia otros 4,2 millones.
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